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Bajo el lema “¡Cuidado! Refresca” Nestea lanzó una campaña de street marketing que, como una refrescante ola de frío, recorrió las principales ciudades españolas durante la segunda quincena de agosto. Una máquina quitanieves tomó la calle de cada ciudad en la que se desarrolló esta acción dirigida por Momentum, portando un enorme cubito de hielo que no podía mantenerse de no ser por el importante cargamento de latas de Nestea que guardaba en su interior. Además, estatuas de hielo humanas que se congelaban al contactar con el refresco. Pero el poder de Nestea iba mucho más allá y quienes se
acercaban a ver esta promoción podían contemplar el extraño fenómeno de las motos congeladas.
Responsables de Momentum nos explican la campaña.
¿Qué objetivos tenía esta promoción? La marca se acercó a nosotros buscando un
incremento de las ventas en verano y transmitir posicionamiento de marca.
¿Y qué estrategia desarrollaron para llevarlos a cabo? La campaña estaba compuesta por una serie de acciones cuyo eje principal era la implementación de una máquina quitanieves portadora de un enorme cubito de hielo que resistía al calor por el cargamento de latas del producto que contenía en su interior. La maquina se colocaba en una de las ubicaciones más frecuentadas de la ciudad elegida. La maquina-oruga era trasladada en un trailer especial, al tratarse de un vehículo pesado que no podía circular por la carretera a no
ser que por necesidad se requiriese de ella. Por tanto, una vez en la ciudad se colocaba y permanecía estática durante toda la acción. Además, como refuerzo, un grupo de actores-estatuas complementaban
la acción en calles próximas a las oruga. Eran cuatro estatuas que veían congeladas partes de su anatomía al consumir Nestea. Los actores permanecían en un punto fijo subidos a un pedestal personalizado con
la campaña. En Madrid y Barcelona, como acción especial, se congelaron motos customizadas con la marca. Se crearon bloques de hielo de casi cuatro
toneladas de agua con una moto en su interior y cada uno se instaló próximo al resto de la campaña. La duración de descongelación no estaba definida, ya que dependía de la temperatura ambiente a la que nos encontrábamos en esa localización, pero se estimaba que, como mínimo, tardaba 24 horas en descongelarse cada moto.
¿A qué target se dirigían? Nos dirigíamos a todas aquellas personas mayores de 25 años, lo cual
conforma un target muy amplio. |