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Ganadora de la cuenta del ron añejo Santa Teresa, del grupo Osborne, la agencia Roypasa apostó por una acción de carácter retroactivo y experimental para dar a conocer la marca en el mercado español. Se realizó un evento en una discoteca del Puerto de Santa María (Cádiz), en el que los asistentes viajaron al año 1976, año de nacimiento del ron Santa
Teresa. Personajes caracterizados con atuendos e instrumentos de esta época fueron los encargados de comunicar y generar expectación el día antes del evento.
Fernando Rodríguez, director de Servicios al Cliente de Roypasa, responde a otras cuestiones.
¿Qué tipo de acciones se pusieron en marcha para dar a conocer el evento? Lo primero que hicimos fue rescatar del pasado la primera denominación que se dió al ron, El Rumbuillón o gran tumulto. Creamos un acting de experiencia en la calle en la que labriegos y danzantes organizaban la fiesta del ron (el rumbuillón) postando barriles de ron y entregando, mientras tocaban claves y ritmos, una clave en cuyo interior se encontraba un pergamino con el lugar y hora de celebración del evento. Fue todo un éxito, pues conseguimos descontextualizar la noche y ser el único impacto en el consumidor, ya que el rumbuillón se desarrolla en las plazas y zonas concurridas por nuestro target.
¿Cuál es este target? Un público joven, de entre 25 y 32 años aproximadamente. Y con una asistencia de 1.350 personas, de forma rotativa, en una sala cuyo aforo es de 900. La convocatoria del público vino por parte de los RR.PP. de la marca y por la sala donde se celebró el evento, además de por el rumbuillón, que tenía fines de imagen y convocatoria.
En el local se instalaron cuatro sets de animación distintos. ¿Qué objetivos se perseguía con los mismos? Transmitir el carácter de experiencia de la marca. Eran sets artesanales
donde la gente podía ver cómo se fabricaban los regalos, que iban muy en sintonía con la marca y Venezuela. En unos se podía ver cómo un labriego cortaba caña de azúcar real para hacer removedores para las copas, en otros camisas de lino marcadas con el logo, pantalones y alpargatas. Además, incluimos un set de room style para que la gente pudiera experimentar un cambio de imagen en sintonía con "Santa Teresa Importado del pasado". El último era un set de animación con actuación del rumbuillón y músicos de percusión y fusión latina.
¿De qué modo se promovió la prueba del
producto? Con las azafatas y con los integrantes del rumbuillón. Simplemente el ver el espectáculo, cómo se hacían regalos a medida y los
sets eran suficientes para conseguir 957 copas en un aforo de 900 personas. |