Históricamente la clasificación de las empresas se hacía en función de su materia prima básica o de su proceso de fabricación (industrias del hierro, de la madera, del papel, de la pesca...), evolucionando después hacia la clasificación por productos (sector de las artes gráficas, de la construcción, del mueble...) y posteriormente se ha tendido a que la especialización de la empresa lo sea en función del uso del producto, de su objetivo y función (ocio, confort del hogar, salud...). |