Convocar a los periodistas para una rueda de prensa convencional, escuchar discursos de altos cargos o del mismísimo presidente de una compañía en una convención o asistir a una simple cena de Navidad con los compañeros de trabajo parecen escenas obsoletas para las agencias españolas, en cuanto a eventos. Caras famosas en las fiestas de presentación, invitaciones cargadas de misterio, una noche de fiesta en un barco transformado en discoteca o cabezas convertidas en anuncios han sido algunas de las propuestas en lo que a eventos se refiere durante este año 2006. |