Nada parece indicar que el auge de las compras online, que han crecido con fuerza exponencial en el último año, deba provocar temores acerca de la supervivencia del comercio tradicional cuando las grandes superficies se han convertido en las auténticas plazas públicas de la vida ciudadana, implantando en Europa un modelo que hasta no hace mucho parecía exclusivo del mercado norteamericano. |