Un actor, un escenario, una obra y un espectador. Éstos son los cuatro elementos básicos para que exista teatro, el arte de la interpretación, en el que se consigue una reacción del público inmediata y se comunica en vivo. Cientos de años después de que grandes dramaturgos como Shakespeare o Moliére escribieran sus primeras obras, el márketing hace suyos esos elementos, modificándolos a su antojo y adaptándolos a sus necesidades. Aparecen entonces los eventos, acciones de comunicación en directo en las que una imagen vende más que mil palabras. En esos eventos se establece la misma relación que en el teatro: el actor es la marca; la obra, nuestro mensaje; el espectador, nuestro posible consumidor; y el escenario, el espacio que elijamos… Y cuando este espacio es la calle, ya tenemos una acción de street marketing. Pero ¿qué es eso del street marketing? ¿Cuándo debemos usarlo? ¿Qué nos puede aportar? ¿Qué criterios debemos tener en cuenta cuando preparamos una acción de ese tipo? |