Viernes por la mañana. Amanece en un lugar emblemático de Madrid donde acaba una semana de agotadora convención en el Hotel Ritz. Unos cien participantes se han hospedado cinco días y cinco noches por motivos empresariales y ahora se disponen a desayunar, ignorando que su primer ágape ha costado unos 30 euros por persona y su habitación, tipo Classic, tiene un precio de 350 euros por persona y día en tarifa reducida de grupos. Los directivos, en cambio, se alojan en la Junior Suite con precio especial de 665 euros por noche y persona. Todos recordarán que las agotadoras charlas tuvieron lugar en el Salón Real, cuyo alquiler el día completo ha costado 6.150 euros, igual que el Salón Felipe IV. Algo más económico resultó el Salón Alfonso XIII; su disponibilidad diaria supuso unos 4.250 euros. Luego se añadieron las comidas de trabajo, donde el menú más asequible fueron los 69 euros por persona. La calculadora podría seguir echando humo, ya que nos encontramos con uno de los eventos más caros que existen. El Hotel Juan Carlos I, en Barcelona, calcula que un gran congreso en todo el recinto vale 47.000 euros por jornada. El objetivo final es que empleados y clientes se integren en la línea de la compañía. Si la empresa organizadora lo ha conseguido, pueden estar tranquilos, ya que el esfuerzo habrá sido rentable. |