La salud y lo saludable están de moda, y por ello venden. Eso no es nada nuevo para el sector del márketing y la comunicación. Muchísimas marcas de sectores de lo más variado se han inspirado en esos conceptos y los han convertido en ejes centrales de
sus acciones comunicativas. Pero, en una sociedad en que parece haber una paranoia general por todo aquello relacionado con la salud y el bienestar, ¿de qué manera pueden encontrar su sitio productos como el tabaco o las bebidas alcohólicas, productos que reciben desde determinados sectores fuertes críticas,
que tienen un efecto nocivo probado –en especial el tabaco– sobre el organismo, además de tener numerosos controles y restricciones en su promoción?. |