Desgraciadamente, como por todos es sabido, el ajuste en el mercado español se ha producido por la vía del empleo. Cada pequeña, mediana o gran empresa ha tratado de mantenerse viva en un entorno altamente complejo, en donde, a la propia caída de la demanda, se han unido importantes restricciones al crédito.
Este entorno ha supuesto que muchas organizaciones y empresas hayan centrado su estrategia en elementos tan importantes como la mejora de la productividad, maximizar su eficiencia, el ahorro de costes o la optimización de sus procesos, perdiendo peso las estrategias orientadas al crecimiento, la innovación y el desarrollo de negocio.
Llegado este punto, y tras más de dos años de duros ajustes, las empresas han “adelgazado” hasta tal punto que más recortes afectarían al “músculo” de la organización, con el riesgo de pérdida de identidad y empeoramiento de su posicionamiento en el mercado.
Es por ello que se hace indispensable reorientar las estrategias empresariales hacia su principal activo, que no es otro que sus clientes y potenciales clientes.
Ello implica que las estrategias comerciales recobren energía y peso en los planes de cualquier empresa, donde, por tanto, la función comercial y de venta vuelve a constituirse como esencial en la implementación de estas estrategias.
Con todo, hacer compatible una orientación al crecimiento sin incurrir en importantes riesgos por pérdida de competitividad, se convierte en el auténtico reto para los próximos años. Por ello, soluciones de outsourcing en todas sus facetas, pero especialmente en el área comercial, pueden contribuir decisivamente al éxito de esas nuevas iniciativas orientadas a mejorar la primera línea de la cuenta de resultados.
Flexibilidad, orientación al resultado, acercamiento al cliente, aprovechamiento de la inversión, innovación en productos y mercados, mejora de la diferenciación, etc. conforman el espectro de ventajas que para cualquier empresa ofrece el outsourcing de procesos en el terreno comercial.
En definitiva, en mayor o menor medida, estamos atravesando aguas turbulentas, es tiempo, por tanto, de buscar nuevas oportunidades.