Y lo más recomendable en estos procesos es contar con el asesoramiento de un equipo especializado en estas disciplinas; en branding o gestión de marcas. Porque el branding es el eje central a partir del cual las empresas pueden posicionarse, inventarse o reinventarse, para ofrecer una visión común y generar confianza. En muchas ocasiones la renovación de la imagen de una empresa no debe suponer un cambio demasiado brusco con respecto a la actual, pero sí mostrar una nueva imagen que refleje modernidad, innovación y que vaya en línea con la estrategia y valores de empresa.
Haciendo un repaso rápido por varios sectores de nuestra economía, podemos fijarnos en varias empresas españolas que han cambiado su marca en los últimos años: el reciente cambio de RTVE, Bankinter, Pelayo, Prosegur, Meliá, Grupo Lar, MRW, Hay Selección, etc. Vamos a analizar alguno de estos casos:
- Bankinter: el cambio fue un poco más allá de un simple cambio gráfico. Las denominaciones y submarcas de las diferentes líneas y redes de negocio del banco se agrupan bajo un mismo paraguas conceptual. El nuevo logo es mucho más actual, mediante el uso de una tipografía muy moderna, creada específicamente, que se va a utilizar para todas sus comunicaciones. El logotipo va en minúsculas, lo que le da un carácter próximo, pero se complementa con un punto, que expresa mucha seguridad y contundencia, algo indispensable en banca.
- Hay Selección: la empresa tiene una muy buena reputación dentro del sector de la selección y evaluación de profesionales en España. Sin embargo, su identidad se había quedado obsoleta y no hacía justicia a la modernidad de la compañía. El nuevo logotipo, creado por Idéntico, es más sofisticado y actual, mantiene una confianza y seguridad con el solo uso de una tipografía especial y moderna, de rasgos sueltos y estilizados. Como resultado, nos encontramos ante una marca atractiva que recoge y proyecta los valores de Hay Selección: calidad, modernidad, confianza, exclusividad, eficacia, especialización y notoriedad.
- RTVE: ha vivido una modernización acorde con los cambios del sector audiovisual, un logo más cercano, vivo, innovador, que juega con colores y apuesta por la “e” como elemento de fuerza y común a todas las marcas del grupo.
Éstos son sólo algunos ejemplos tomados al azar, pero seguro que a ustedes se les ocurren muchos otros. Desgraciadamente, también me vienen a la memoria otras empresas que, o bien creo que no han acertado con la renovación de su identidad, o casos que, aunque lo necesitan de inmediato, todavía no han iniciado este proceso. Pero estos ejemplos
los dejaremos para otra ocasión. A lo mejor para entonces ya se han aplicado el cuento… |