Si bien es evidente que el negocio online ha sufrido un lento pero potente desarrollo, hoy en día no se puede negar la importancia que el ecommerce va ganando en la sociedad. En España, pese a que vamos por detrás de varios países europeos, si comparamos la evolución que se ha dado en los mismos, el crecimiento que está experimentando este tipo de comercio resulta bastante espectacular. ¿Qué ha hecho que el comercio electrónico sea tan importante en la actualidad?
Comprar por internet es mucho más que hacer la compra a través de un ordenador. Lo que el comercio electrónico puede ofrecer y ofrece a los e-consumidores está muy lejos, o al menos, es muy distinto del comercio tradicional.
Aunque la comodidad y la facilidad son dos de las propiedades del comercio en la Red; éstas no son lo único que lo caracterizan, y son otros muchos aspectos los que lo hacen especial.
Que el comercio electrónico sea cómodo, rápido y sencillo, es condición necesaria pero no suficiente para su amplio desarrollo. No tener que perder tanto tiempo en esta actividad y poder realizarla fácilmente desde el hogar o el lugar de trabajo es, en un primer momento, lo que el comprador tiene en mente al navegar. Sin embargo, si las propiedades del negocio online se limitaran simplemente a estos factores; este tipo de actividad se llevaría a cabo de manera puntual y no se habría desarrollado como lo ha hecho en la actualidad.
Las condiciones en las que se desarrolla este tipo de actividad en la red, hacen que los compradores puedan llevar a cabo conductas que antes les resultaban impensables o cuanto menos más complicadas.
Para ir de shopping por Internet no hay que vestirse, coger el bolso o la cartera, salir a la calle, sufrir un atasco, montar en metro, soportar gente por medio, esperar colas, ir de tienda en tienda...tan sólo se necesita estar sentado delante de un ordenador. Desde el lugar de trabajo, sentado en el sofá de tu casa tomando un café, o incluso en pijama desde la cama; el comercio electrónico está a tu plena disposición.
Poder estar solo detrás de la pantalla hace el e-c onsumidor sienta una enorme libertad. Mientras en una tienda convencional hay mucha gente alrededor que puede incomodarnos; la intimidad de la red, anima a muchos a adquirir todo aquello que deseen y que antes les resultaba más difícil poder comprar.
Además, tener todos los productos concentrados a golpe de clic da un valor añadido a este tipo de comercio. No solo no hay porque recorrer varias tiendas para adquirir todos los productos deseados, sino que más allá de esto, el negocio online nos permite comparar las ofertas de productos y servicios antes de decidirnos a comprar.
Un individuo puede recorrerse varios establecimientos para comprobar cuál ofrece el de mejor calidad, o el más económico. Sin embargo, ésto le supone un gran esfuerzo y una enorme inversión de tiempo antes de comprar. Esta acción, que suele llevarse a cabo de manera ocasional con cierta clase de productos como los coches, las viviendas, etc. a través de Internet, puede realizarse con todo tipo de bienes, incluso con aquellos de primera necesidad. ¿Por que no comparar calidad, precio o aquello que nos ocurra si solo hay que invertir unos segundos en “clickear” un botón?
En definitiva, el comercio electrónico es cómodo, rápido y sencillo..., pero también puede ofrecernos mucho más.