tribuna
Back to the Basics…
Francisco Ribeiro,
director de Operaciones de Eurovendex

Ahora somos todos compradores inteligentes, compradores sofisticados y también compradores esclavizados. Pero ¿antes también lo éramos, o creíamos que lo éramos?

Crisis, Armagedón, Los caballeros del Apocalipsis o simplemente reajuste de la realidad. En sólo unos meses hemos cambiado la percepción de la gestión de nuestro dinero y, consecuentemente, de nuestra vida.

Ahora, más que nunca, la relación matriz entre valor/precio/necesidad/ está al rojo vivo, ya que el precio/necesidad ya no es el criterio principal en esta teoría de juegos de John Nash… ¿Sino el valor? El valor que un producto transmite y lo que percibimos independiente del precio es el punto clave en todo este escenario.

Así, es en esta realidad donde tenemos que plantear nuestras decisiones y acciones.

El gran reto de todas las corporaciones es desarrollar e incrementar el valor “emocional” del producto. En los tiempos que vivimos, para los directores de Marketing y los directores Comerciales, es crucial saber trasmitir al consumidor el valor que nuestro producto tiene para sus necesidades, independientemente de su precio.

La cuestión es que ahora la compra impulsiva no funciona y la compra sugestionada no funciona… ¿entonces? ¿El consumidor va a preferir los productos de “marca blanca” en detrimento de los productos de marca propia?

Sí y no, depende. Todo depende de nosotros, de la compañía, del entorno, depende de la emotividad, de cómo nos encontremos en ese momento. Pero eso ya lo sabemos todos ¿no? Creo que sí. Entonces mi planteamiento es el siguiente: “Inicia un nuevo camino, pero volviendo al inicio”.

Si esta crisis sirve para algo, que sea para volver a entender por qué hacemos eso, por qué producimos eso, cuál es nuestra finalidad como compañía y, por último, para entender y comprender quiénes somos nosotros para después saber escuchar a quién queremos servir.

Y en muchos casos vamos a entender que no es necesario inventar mil y una cosas, simplemente ser simples y volver al inicio de la razón de “mi aportación a mi cliente” y no a eslogans como “el cliente es lo más importante.” Pero debemos hacer de esto una realidad, porque si esta vez no lo hacemos desaparecemos.

Tenemos una nueva oportunidad para volver a dar alma a nuestro negocio. Siempre que pienso en la situación actual recuerdo la famosa frase de Nelson Mandela:

“After climbing a great hill, one only finds that there are many more hills to climb.”